Nuestra historia
Nos conocimos una mañana en un voluntariado local en la plaza del barrio: Lucía organizaba los libros y Javier ayudaba con las cajas pesadas. Entre conversaciones improvisadas y cafés al terminar, supimos que queríamos seguir compartiendo nuestros días.
Durante dos años recorrimos caminos, compartimos proyectos y aprendimos el uno del otro.
Al amanecer de un día especial, Javier le pidió a Lucía que caminaran siempre juntos, y ella aceptó con lágrimas de emoción. Ahora deseamos celebrar este amor con quienes más queremos.