Nuestra historia de amor
Nos conocimos en una librería del centro una tarde de otoño: Inés buscaba una edición especial y Guillermo le alcanzó el ejemplar del estante más alto. Aquel gesto amable continuó con un café que se alargó hasta la noche, entre risas y confesiones.
Durante los años siguientes compartimos viajes por carretera, paseos bajo la lluvia y momentos inolvidables con nuestras familias.
Una tarde en el campo, con el atardecer tiñendo el cielo de naranja, Guillermo le pidió a Inés que construyeran juntos su futuro. Ella dijo que sí con una sonrisa que guardamos para siempre.